Quantum, cuerdas y dimensiones

Ing. Jorge VelazcoLa Academia Paso de los TorosUruguay

Ing. Jorge Velazco
La Academia Paso de los Toros
Uruguay


DIFERENCIASSiguiendo con las payasadas y bobadas para algunos, para mi es simplemente ciencia,  a grandes rasgos voy a explicar las 11 dimensiones.

Se puede considerar a la dimensión cero como la nada, o como un ‘punto’ adimensional, es decir, una especie de ‘ente’ que no tiene ninguna dimensión.

  1. Es un punto. Así de sencillo
  2. Se forma con 2 puntos y la relación entre las distancias de esos puntos son el largo y el ancho.
  3. Se le agrega un tercer punto, para hacer que el objeto tenga volumen. Es la posición dentro del universo del grupo de tres puntos.
  4. Y dado que todo el universo esta en movimiento, se la asimila al tiempo, ya que hay que considerar al tiempo como la diferencia de posición de ese grupo de objetos en el universo. No nos olvidemos que ABSOLUTAMENTE NADA EN EL UNIVERSO, NI SIQUIERA EL UNIVERSO MISMO, esta quieto en el mismo lugar. Nosotros, lo que percibimos como el paso del tiempo, es la percepción distorsionada de ese movimiento universal.
  5. Es el ‘camino’ que conectaría a dos puntos dados dentro de la cuarta dimensión  Es la dimensión que adoran los escritores de ciencia ficción  porque el viaje en el tiempo no seria ni mas ni menos que un viaje entre dos puntos de la cuarta dimensión A TRAVÉS de la quinta. Cuidado: el viaje a través de la quinta dimensión hace que las realidades se multipliquen. Es decir, ahora en vez de tener un solo objeto en un solo tiempo, tendríamos al mismo objeto pero en varios tiempos.
  6. La sexta dimensión seria una especie de atajo que puede conectar las diferentes realidades que se dan en la quinta dimensión  Si recuerdan haber visto la segunda parte de Volver al Futuro, donde el profesor le explica a Marty el por que Biff se volvió rico, diciendo que por culpa del almanaque de deportes se formo un 1985 alternativo, la sexta dimensión conectaría a los dos 1985 en una forma directa.
  7. Es un punto en donde se englobarían todos los atajos entre los diferentes tiempos de la quinta dimensión  es decir, seria un punto conformado por diferentes ‘sextas dimensiones’, que pueden ser infinitas.
  8. Y acá ya hace falta mucha imaginación (o estar recontra loco): la 8º dimensión es la que conecta a dos puntos que existen en la séptima  Como se dan esos dos puntos? bueh… dijimos que las ‘sextas dimensiones’ que a su vez forman un punto en la 7º dimensión pueden ser infinitos. Ergo, al ser infinitos, es probable que en la octava dimensión existan también infinitos puntos de ‘séptima dimensión’.
  9. Se considera a la novena dimensión como la que conectaría a dos octavas dimensiones.
  10. Y para terminar: uno de los conceptos básicos de la física cuántica, es el principio de probabilidad. En pocas palabras, los físicos cuánticos dicen que algo que existe en el universo (como por ejemplo, una manzana) tiene diferentes grados de probabilidad de ser una manzana, pero que podría haber terminado siendo otra cosa (por ejemplo, como una pera o como un ladrillo), como una especie de ‘encarnación’ del objeto.
  11. En la undécima dimensión, se engloban todas las dimensiones alternativas que podrían haber existido si se hubieran dado en la realidad las diferentes ‘encarnaciones’ del objeto. Es decir, la undécima dimensión es el TODO ABSOLUTO. El infinito ….y mas.
La física cuántica, también conocida como mecánica ondulatoria, es la rama de la física que estudia el comportamiento de la materia cuando las dimensiones de ésta son tan pequeñas, en torno a 1.000 átomos, que empiezan a notarse efectos como la imposibilidad de conocer con exactitud la posición de una partícula, o su energía, o conocer simultáneamente su posición y velocidad, sin afectar a la propia partícula.-Las partículas intercambian energía en múltiplos enteros de una cantidad mínima posible, denominado quantum (cuanto) de energía. La posición de las partículas viene definida por una función que describe la probabilidad de que dicha partícula se halle en tal posición en ese instante. El hecho de que la energía se intercambie de forma discreta se puso de relieve por hechos experimentales, inexplicables con las herramientas de la mecánica clásica, como los siguientes: Según la Física Clásica, la energía radiada por un cuerpo negro, objeto que absorbe toda la energía que incide sobre él, era infinita, lo que era un desastre. Esto lo resolvió Max Plank mediante la cuantización de la energía, es decir, el cuerpo negro tomaba valores discretos de energía cuyos paquetes mínimos denominó “quantum”. Este cálculo era, además, consistente con la ley de Wien (que es un resultado de la termodinámica, y por ello independiente de los detalles del modelo empleado). Según esta última ley, todo cuerpo negro irradia con una longitud de onda (energía) que depende de su temperatura. La dualidad onda corpúsculo, también llamada onda partícula, resolvió una aparente paradoja, demostrando que la luz y la materia pueden, a la vez, poseer propiedades de partícula y propiedades ondulatorias. Actualmente se considera que la dualidad onda – partícula es un “concepto de la mecánica cuántica según el cual no hay diferencias fundamentales entre partículas y ondas: las partículas pueden comportarse como ondas y viceversa”. Algo que muchas veces en los liceos no se enseña por parte de los profesores de física, cuando tocan el tema de ondas.-Por IngenieroElectrónica VelazcoBarranque.

 
DIALOGO CON GASTON GIRIBET, DOCTOR EN FISICA

Un paseo por la teoría de cuerdas

La teoría de cuerdas es una de las propuestas para unir y compatibilizar la teoría de la relatividad y la cuántica. Sin embargo, tiene sus bemoles y está en discusión su valor experimental.
 Por Leonardo Moledo
–Usted se dedica a…
–Teoría de cuerdas, pero más que nada a cualquier tema relacionado con gravedad en general y gravedad cuántica. Lo que nos interesa es entender la relación entre la Teoría de la Relatividad General (o sea, la gravedad) y la cuántica.
–¿En qué estamos en eso?
–Desde hace como 90 años hay distintos intentos para compatibilizar las dos teorías, pero parecen ser aparentemente incompatibles en muchos aspectos. Esa incompatibilidad viene dada más por los intentos que han fracasado que por un verdadero entendimiento de la causa por la que son incompatibles. Por eso nos dedicamos a la teoría de cuerdas, que es para nosotros el más promisorio de los candidatos, el que se yergue como única propuesta acabada para unir la relatividad y la cuántica.
–Contemos un poco desde el principio. La gravedad es una fuerza diferente de las demás, porque es geométrica, cosa que no pasa ni con el magnetismo, ni con la nuclear débil, ni con…
–Exacto.
–Lo cual es bastante raro.
–Sí. El hecho de que la gravedad es geométrica, al punto de ser la mismísima forma del espacio-tiempo, constituye una dificultad conceptual seria. Hacer una mecánica cuántica de la gravedad significaría entender a escalas cuánticas el mismo espacio-tiempo.
–Que podría ser granuloso…
–Sí, probablemente lo sea. Hay diferentes propuestas.
–La teoría de cuerdas está muy cuestionada porque aparentemente no ofrece evidencia empírica para aceptarla o rechazarla.
–Es cierto. Pero no obstante, a veces muchas críticas que se le hacen son desleales. Primero que no es cierto, estrictamente hablando, que la teoría no sirva para hacer predicciones. Además, se le pide a la teoría predicciones sobre escalas de energía que se sabe a priori que no se pueden experimentar. Por ejemplo, se le pide a la teoría que haga predicciones sobre la gravedad cuántica, que sabemos que va a ser importante en escalas de 10 a la menos trentaytantos centímetros, y sabemos de antemano que no podríamos experimentar a escalas tan pequeñas de distancia. No obstante, la teoría de cuerdas hace algún tipo de predicciones. No es la única que hace esas predicciones, pero las hace. Y particularmente, dos que resultan fundamentales: por un lado, la existencia de supersimetría (que predice que hay muchas más partículas elementales que las que conocemos y que cada compañero viene emparejado con otro supersimétrico por ser descubierto). Ese catálogo de partículas duplicado se desprende como predicción de la teoría de cuerdas: es algo que tiene que existir para que la teoría sea correcta. La teoría de cuerdas predice, por otro lado, que el universo tiene más dimensiones que las cuatro dimensiones espacio-temporales que experimentamos. De acuerdo con la teoría de cuerdas, el universo no tendría tres dimensiones espaciales y una temporal, sino nueve o quizá diez espaciales y una temporal. Esta es una predicción fuerte de la teoría de cuerdas, y manifestaciones de estas dimensiones que no son asequibles para nosotros sí podrían verse también en aceleradores de partículas. Entonces tampoco es estrictamente cierto que la teoría no hace predicciones. Lo que sí es cierto es que las predicciones que hace todavía no fueron observadas.
–¿Puede hacer una síntesis de la teoría?
–Antes de la teoría de cuerdas, en lo que conocemos con el nombre de Teoría Estándar, la materia está constituida por partículas y las fuerzas están mediadas por esas partículas. Hay básicamente dos tipos de partículas: están los bosones, que serían los representantes de las fuerzas, y los fermiones, que son los representantes de la materia propiamente dicha. La teoría de cuerdas hace un salto cualitativo al proponer que los últimos constituyentes de la materia no son partículas, sino pequeñas cuerdas, como si fueran banditas elásticas, que vibran debido a que tienen una tensión. Tenemos que pensar que son muy pequeñas y por eso nos cuesta diferenciarlas de partículas: de hecho, creemos que esa es la causa de que las teorías de partículas, hasta ciertas energías, funcionen muy bien. Pero todas las partículas distintas que conocemos, según la teoría de cuerdas, no serían más que diferentes modos de vibración del mismo ente fundamental: la cuerda. En este sentido, es por un lado una visión renovadora de la visión microscópica que tenemos del mundo, pero también es una visión unificada. Todas las partículas, las treintaytantas que conocemos, serían diferentes modos de comportamiento del mismo ente.
–¿Qué tipo de objeto es una cuerda?
–Serían como pequeñas cuerdas sin ningún espesor, con una sola dimensión: el largo. Son infinitamente delgadas, que medirían aproximadamente 10 a la menos treintaytantos metros y que se moverían en un espacio-tiempo en el cual nosotros sólo vemos tres dimensiones espaciales. Esas cuerdas son libres de moverse en ese espacio-tiempo y en dimensiones que no son accesibles a nuestras energías cotidianas. Son objetos bastante sorprendentes.
–¿Tienen masa?
–No necesariamente, porque entendemos a la masa como la resistencia de un objeto a moverse cuando se le aplica una fuerza. Esa masa, entendida como un fenómeno efectivo, dependería de cómo esté oscilando la cuerda. Una cuerda que vibra muy rápidamente tiene más masa que la misma cuerda vibrando lentamente.
–Pero la masa también tiene una relación con la materia, ¿no?
–Bueno, es que la masa que vemos en la materia vendría dada no por una masa intrínseca de la cuerda, sino por una masa de esas cuerdas que constituyen la materia que vendría dada por el hecho de estar vibrando o enroscada de distintas formas. Las diferentes formas en que se enrosca esta cuerda se expresan, a veces, macroscópicamente, como que las cuerdas que constituyen esa materia tienen masa.
–Una cosa de una sola dimensión tiene medida y volumen cero…
–Tiene sólo longitud, sí. En ese sentido son sorprendentes, pero no más que las partículas. Nosotros convivimos con la idea de que el mundo está formado por partículas puntuales que tienen medida cero.
–Un neutrón…
–No es una partícula fundamental. Los tres quarks que lo constituyen tienen medida cero.
–¿No se supone que tienen volumen?
–No. Según la teoría fundamental, no. Según la teoría de cuerdas, son en realidad cuerdas que tienen longitud. El objeto en sí es cerodimensional.
–El objeto en sí… mmmm…
–Es un poco escurridizo el concepto. Lo mismo pasa con las cuerdas: así como el electrón es un objeto puntual pero cuya descripción requiere cierto concepto de volumen dado por la función de onda que da la probabilidad donde está, a la cuerda le pasa lo mismo. Si bien es un objeto infinitamente delgado y tiene longitud, la versión cuántica de la teoría de cuerdas genera cierto volumen efectivo.
–En cierta forma, yo creo que siempre se puede armar una construcción matemática que dé cuenta de lo que uno observa. Pienso en el sistema de Tolomeo, por ejemplo. ¿Usted cree en la realidad concreta de estas cuerdas?
–Yo creo que varias predicciones de la teoría podrían ser ciertas, pero no creo que la versión que hoy conocemos de ella sea la versión acabada y definitiva que describe la gravedad a nivel cuántico. Pero sí encuentro posible que, por ejemplo, la predicción de dimensiones extras en el mundo sea cierta. No obstante, no deja de ser un acto de fe, y uno tiene que seguir investigando y someter estas creencias a embate crítico.
–Toda teoría es un modelo de la realidad, pero hay un cierto compromiso ontológico. Uno puede describir mediante epiciclos el movimiento de Saturno, pero no cree que los epiciclos existan como entidades. ¿Cuál es tu compromiso ontológico con la teoría de cuerdas?
–Si yo tuviese que buscar una respuesta a esa pregunta, debería hurgar en las razones por las cuales me inclino a creer en esta teoría y no en otra. La razón fundamental es que creo que la teoría de cuerdas, a diferencia de otras teorías, es la que más fidedignamente representa a la Teoría de la Relatividad General.
–Pero ésa es una respuesta instrumental. Yo, por ejemplo, creo que los electrones existen y no son una ficción matemática, creo que hay una partícula existente. Ese es mi compromiso ontológico.
–Yo tomaría un punto de vista más positivista, más pragmático. Es más o menos la postura que uno tomaría ante la cuántica: no importa el compromiso ontológico.
–¿Pero qué cree usted? Porque diciendo que es un modelo todo se arregla fácil…
–Detrás de toda teoría hay un costado estético, sobre todo cuando al no poder hacer experimentos, uno debe jugar con la misma consistencia lógica de la teoría, con experimentos imaginarios. Yo no tengo una razón concreta para creer que las cuerdas en sí son los objetos que describen microscópicamente las fuerzas y la materia, pero la forma estética y natural en la cual funciona la teoría me convence de que no está en su versión acabada, pero hay algo en ella que puede ser correcto. Quizá no sean cuerdas, quizá sean objetos con más dimensiones, pero seguro que algo de la teoría va a estar atrás. Lo que me mueve a investigar esta teoría no es que la forma de estas cuerdas sea hoy la correcta, pero algo intuitivo me da a entender que del gran catálogo de herramientas matemáticas que se construyen para entender el mundo, ésta es una teoría útil. Uno puede tomar la teoría de cuerdas como una gran generadora de ideas físicas y matemáticas, y estoy seguro de que alguna de ellas servirá para dar forma a la que sea la teoría final. Así y todo, no tengo un compromiso a ultranza.
–¿Y qué inconveniente le ve a la teoría?
–Ha demostrado gran éxito para describir algunos fenómenos como la termodinámica de los agujeros negros y muchos otros fenómenos interesantes. Pero dado que la teoría es matemáticamente complejísima, sólo podemos hacer predicciones de modelos idealizados con una gran cantidad de simetría, que si bien (y afortunadamente) remedan esos sistemas físicos que encontramos en la naturaleza, no son extremadamente iguales. Hacer ese salto desde los modelos idealizados a modelos más realistas es una tarea que difícilmente se logre en el corto plazo.

Cuestionamientos a lo expuesto:

  •  Bueno, yo me voy a tomar el atrevimiento de cuestionar de que una cuerda SI tiene espesor, si fuera una mosca y pudiera ver lo mismo que ella se darán cuenta de lo que es una cuerda, o por lo menos verán algo muy parecido, cuando vemos un hilo de coser no vemos toda su trama, pero es lógico que tenga una trama, o una cuerda mas pequeña de lo que vemos y esto señores tiene espesor.
    Y voy a agregar algo mas, Actualmente, mediante la teoría de supercuerdas se enuncia la existencia de un espacio de 11 dimensiones, estas son las 3 de espacio que todos somos capaces de intuir, en pocas palabras la altura, anchura y profundidad, la cuarta dimensión es también intuitiva y va relacionado con el tiempo, ya que los objetos cambian según el tiempo es posible intuitivamente ser aceptado como dimensión, posteriormente se enuncian 7 dimensiones adicionales “compactadas” y una que las va englobando formando “membranas” de las cuales se podría escapar parte de la gravedad de ellas en forma de “gravitones”. Esta teoría única, llamada teoría M, y fue conjeturada en 1995.

vía Academia Paso de los Toros.

¿Qué son las dimensiones?

¿Qué son las dimensiones? ¿Qué significa el cambiar de dimensión? La Primera dimensión es la encargada de convertir a la energía en materia, es la frecuencia básica de los átomos y las moléculas, por lo tanto es la dimensión del microcosmos, es la frecuencia vibratoria de activación del ADN . Se puede decir que maneja un nivel de consciencia elemental referido al cumplimiento de funciones, o sea una consciencia puntual, sabe como dirigirse de un punto a otro. Los minerales y el agua vibran en esta frecuencia, los minerales son el aspecto cristalino de la misma, el agua el aspecto liquido de la misma. Se encuentra en los fluidos y las corrientes eléctricas del cuerpo humano, activa el código génetico e impulsa energéticamente el sistema celular. Si tomaramos como metáfora al ser humano para describir las dimensiones, podríamos decir que la primera dimensión la experimentamos en la etapa pretal, donde somos un conjunto de potencialidades con un programa de división celular y mantenimiento de funciones. Todas las dimensiones funcionan a todas las escalas y las de esta octava son las mismas en todo el universo.

La Segunda dimensión es la frecuencia donde existen la mayoría de los animales y las plantas. Es también física e impulsa la identidad biológica. Es la vibración que mantiene la unión entre las especies, lo que se ha llamado el inconsciente colectivo de las especies, es decir es la forma como se reconocen los animales de una misma especie para cumplir con sus funciones reproductoras. No posee diferenciación individual, ni auto reconocimiento. En este nivel de conciencia no hay referencia temporal espacial. La conciencia es lineal o bidimensional. A nivel geométrico se corresponde con las formas planas como el círculo, el cuadrado etc. Es la responsable de la variedad biológica y de todas las energías que se encargan de propiciarla como las fuerzas elementales de la naturaleza. Podemos tomar como ejemplo las bandadas de pájaros que actúan coordinadamente como un todo, o los cardúmenes de sardinas, ambos han sido objeto de estudio y se ha comprobado que actúan como un cuerpo cociente donde cada uno de los miembros mantiene una distancia matemática entre ellos y que solamente rompen la formación cuando son atacados por al Siguiendo la metáfora del ser humano, la segunda dimensión se podría compara con la etapa fetal, flotamos siendo uno con el entorno, en un estado no egóico, sin referencia temporal ,espacial.

La Tercera dimensión es donde existimos los seres humanos, también es física y el tipo de conciencia de esta vibración es volumétrica o tridimensional, a nivel geométrico se perciben formas como el cubo y la esfera y los sólidos platónicos. Hay una percepción lineal del tiempo y el espacio, con la capacidad de recordar el pasado, proyectar el futuro estando en el presente. Se basa en la polaridad y la ilusión de separación, en el desarrollo de la identidad individual y la perdida del sentido grupal. Esta es la frecuencia donde nos hacemos conscientes de nosotros mismos, desarrollamos el ego y creemos que estamos separados del todo. Es en esta dimensión donde nos percibimos más separados del todo que en ninguna otra, por lo tanto es aquí donde al Ser Único se le presentan mas retos de integración y crecimiento. En el ser humano comienza a partir del segundo año de vida, cuando el niño empieza a diferenciarse del entorno como individuo, a expresar sus deseos, a formar su ego. Es una etapa de aprendizaje muy importante, donde comienza la fragmentación. En tercera dimensión experimentamos un proceso de división del Ser que produce lo que llamamos personalidad. Es parte del trabajo de evolución el recoger y juntar todas las partes.

La Cuarta dimensión es la frecuencia donde regresamos a la conciencia de integración grupal, sin pérdida de la individualidad. Esta frecuencia ha sido llamada zona arquetipal o inconsciente colectivo, es el lugar donde residen los sentimientos, las emociones y los sueños. En esta dimensión percibimos el tiempo en oleadas cíclicas o en forma de espiral. Existe en un campo cuántico donde se presentan simultáneamente todas las alternativas y posibilidades. Es la frecuencia de la sin cronicidad, la empatía y la telepatía. Es la ultima dimensión donde experimentamos con el cuerpo físico como vehículo de aprendizaje. En esta frecuencia percibimos la multidimensionalidad y nos damos cuenta de nuestra responsabilidad, al hacemos consciente que cada una de nuestras acciones afecta el todo.

En estos momentos nos encontramos despertando a la conciencia de cuarta dimensión y la sentimos sobrepuesta sobre la tercera, por eso a nivel humano estamos pasando por la necesidad de compartir con grupos, revisar nuestras relaciones, buscar sanación y crecimiento con terapias. También es la causa del desmoronamiento de estructuras físicas, económicas y políticas por mucho tiempo establecidas, que ya no se corresponden con esta nueva vibración. Y cada vez vamos a ver más cambios a todos los niveles de aquello que no se corresponda con la nueva energía.

El cambio dimensional es a todas las escalas, no solo lo estamos experimentando los seres humanos sino también la Madre Tierra y a una escala mayor toda la galaxia. El cambio dimensional no sucede de un día para otro sino por capas paulatinas de conciencia. Una vez que estemos alertas en la cuarta dimensión se abrirán suavemente las puertas a quinta y sexta. Aceptar la conciencia de cuarta dimensión es lo que se ha llamado el salto cuántico y es el paso más difícil del cambio dimensional ya que este implica un profundo cambio de creencias. La cuarta dimensión es el portal hacia la conciencia Crítica. La conciencia Crítica es aquella conciencia colectiva que se reconoce a si misma como Unidad.

La quinta dimensión es la frecuencia de la sabiduría y es totalmente pura energía. Es donde se encuentran los Maestros Ascendidos y los espíritus guías. En quinta experimentamos el fundirnos con el grupo de almas al cual pertenecemos vibracionalmente y al Ser superior o Multidimensional. Es la dimensión donde recordamos quienes somos y despertando nuestra sabiduría interna. Es en esta dimensión donde se experimenta la conciencia grupal que forma un solo Ser de mayores dimensiones. Es una frecuencia energética, no física. El tiempo es un continuo, solo existe el ahora eterno. Muchos de los seres que están en esa dimensión al contactarse con su sabiduría, escogen ser los guías espirituales de los que estamos en la dimensión física, como parte de su servicio en el proceso de evolución. Muchos de los seres canalizados hoy en día que se presentan como una conciencia de grupo están en quinta dimensión, así mismo cuando hacemos contacto con nuestro Yo Superior estamos viviendo una experiencia de quinta. Como es una dimensión de luz percibimos holográficamente y en formas lumínicas de una gran intensidad, muchas veces geométricas.

La diferencia entre quinta y sexta así como entre sexta y séptima no es tan evidente como la de cuarta y tercera, a partir de quinta las dimensiones se encuentran solapadas o fundidas y sus fronteras son difusas, esto es debido a que estamos hablando de energía y no de materia.

La sexta dimensión es la frecuencia que se ha llamado Crística o Búdica, porque es allí donde se llega el estado de remembranza total, donde se toma responsabilidad por el todo y se es el todo. Es un estado de conciencia compasiva, la famosa iluminación. Es el regreso a casa, al Ser Único. En sexta el proceso de evolución del Ser y el Todo se experimentan como Uno, es el lugar de la conciencia ilimitada y unificada. Esta frecuencia se manifiesta como individual y colectiva simultáneamente. La sexta dimensión es la creadora de las matrices morfogénicas que se manifiestan en otras dimensiones como tercera, segunda y primera. Estas matrices son las formas geométricas y las redes que llamamos geometría sagrada ,son los patrones geométricos de luz creadores de vida y responsables de su materialización.

La séptima dimensión es la frecuencia de la integración total, ya no quedan partes dispersas, la conciencia se experimenta multidimensionalmente, es decir se tiene conocimiento de las partes que alguna vez estuvieron desmembradas en el pasado con una nueva perspectiva de integración. Allí se encuentran los seres que están y son puro amor. Es una dimensión energética donde no existe la forma. Es la dimensión del reino angélico y las conciencias de luz pura. Una gran cantidad de energía lumínica entrando a nuestra atmósfera, explosiones solares intensas, cambios muy profundos en los ejes solares afectando nuestra magnetosfera, son las causas de estos cambios en nuestro cuerpo físico, que tienden a producir la transmutación necesaria para adaptarnos a esas nuevas energías. Algunos de los síntomas más comunes que nos indican que estamos cambiando nuestra estructura física y genética son:

1. Dolores de cabeza
2. Dolores erráticos en las articulaciones
3. Cambios en el sistema endocrino y el nervioso
4. Cambios en los hábitos alimenticios
5. Sensaciones de flujo de energía en el cuerpo
6. Palpitaciones y taquicardias.
7. Amplificación de los sentidos
8. Perdida de memoria
9. Sensación de desorientación
10. Cambios en la percepción del tiempo
11.Experiencias fuera del cuerpo
12. Sueños vívidos

 

Octava dimensión: “las características de este reino son el color puro y las pautas de flujo. Los seres de esta dimensión existen como auto conciencias que despiden color, luz y movimiento. La comunicación entre sí es más bien una experiencia sinérgica durante la cual ninguno de los seres puede notar la diferencia entre sí mismo y el otro. Aquí existe un amor grande de unión y comunión. Debido a la ausencia de sonido como expresión individual de este reino, es también el reino del vacío, cuyo auténtico propósito es ser un lugar donde experimentar la propia completud como esencia y conciencia puras. En ausencia de miedo puede ser un lugar de consuelo y profundo descanso.”

Novena dimensión: “punto de origen del Laoesh Shekinah, el sagrado Pilar de Fuego o Pilar de Luz. Es la última dimensión en la que un ser de luz tiene la capacidad de experimentar la conciencia separada de la entera supra-alma de donde vino y puede elegir sentir cuando desee la conciencia colectiva de la supra-alma. La única forma que existe es la del pilar o cadenas paralelas de una luz muy purificada. Todo parece luz blanca y cristalina, y aún así se descompone, emanando luz de colores hacia la octava dimensión. Esta es la dimensión de la conciencia de Metatrón. Cuando en una ocasión se me dio a experimentar este reino, lo único que todavía conseguía diferenciar de mí misma eran cristales etéricos. Tenía una colección de cristales de cuarzo en la mesa de mi habitación donde se encontraba mi cuerpo cuando la experiencia tuvo lugar. De pronto, fui consciente de que aún percibía los cristales como algo separado de mí aunque los muebles y las personas se habían fusionado por completo en mi conciencia. Me dijeron que sólo hasta allí podía llegar la conciencia humana sin vaporizarse el cuerpo. “

Décima dimensión: “Todo lo que se me ha dicho de esta dimensión es que todos los miembros de las familias primigenias de supra-almas experimentan estar completamente inmersos en una conciencia y ya no tienen en cuenta su ser individual. Más allá de este punto no se me ha mostrado ni mencionado nada, excepto que la decimotercera dimensión es el lugar de completitud y de ser Uno en la que el yo se ve absorbido hacia Todo Lo Que Es y no conoce la separación.”

Extraído de Ejercicios pleyadianos de luz de Amorah Quan Yin. Fuentes bibliográficas consultadas:
Abbott, Edwin A.: Flatland, New York, Dover Publications, Inc., 1952.
Hand Clow, Barbara: Cosmología Pleyadiana, Ed. Obelisco, Barcelona, España, 1999.
Serapis: Un Manual para la Ascensión.[/i]

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